Ingres realizó abundantes versiones de esta Virgen del Velo Azul, normalmente en actitud de adorar la Hostia sagrada, como prefiguración de la muerte y resurrección de su hijo. Se trata de una de las imágenes más bellas dentro de la producción religiosa de Ingres, que solía derivar hacia los tipos popularizados en las estampas. El modelo de la Virgen proviene directamente de las madonas de
Rafael, quien también usaba con frecuencia el formato redondo para sus cuadros de María. Hace pareja con otro lienzo similar, dedicado a Cristo.