Este desnudo masculino era un ejercicio de anatomía que las academias de pintura imponían a sus alumnos. Es muy similar a otros estudios similares, como el
Torso masculino de
Ingres, cuyo objetivo es adiestrar la mano de los jóvenes aspirantes a artistas. Géricault ha realizado un correctísimo seguimiento de la anatomía corporal forzada por una postura antinatural. De tal manera, puede estudiar el modo en que los músculos se tensan bajo la piel y cambian la morfología del cuerpo. Además, tenemos que añadir el poderoso estudio lumínico, muy en relación con el pasado barroco holandés e italiano. Los tonos y el claroscuro recuerdan por encima de cualquier otro a
Rembrandt, de quien Géricault realizó algunas copias.