En 1855 Whistler se traslada a
París poniéndose en contacto con el grupo
realista dirigido por
Courbet. Por esos años también se relaciona con
Fantin Latour y
Degas, enviando algunas obras al Salón de París de 1859 obteniendo su primer rechazo. Al iniciarse el contacto con los impresionistas se interesará por la estampa japonesa y la pintura de
Velázquez. En Londres recibió fuertes críticas de los Prerrafaelitas debido a su estilo refinado de gran delicadeza cromática, interesado por las tonalidades claras lo que supone un primer paso hacia el
modernismo. En 1884 se traslada a París, relacionándose ahora con los ambientes de máxima vanguardia, interesándose por el Simbolismo y participando en algunas exposiciones con miembros del Impresionismo como Berthe Morisot,
Monet o
Pissarro. Su consagración ante la sociedad británica se produjo en 1892 tras la inauguración de una exposición retrospectiva en la Galería Goupil de Londres.