El de flecha inferior a la semiluz.
Arco que tiene forma de media circunferencia.
El que consta de dos porciones de curva que forman ángulo en la clave.
El que tiene más de media circunferencia y cuyos arranques vuelan tanto como la imposta.
Cada uno de los cuatro en que estriba la media naranja sobre el crucero de un edificio.
Arco adherente a una bóveda.
El paralelo al eje longitudinal de la nave, y que la separa de otra.
El dispuesto transversalmente al eje de la nave, que ciñe la bóveda.
El que tiene el intradós decorado con pequeños lóbulos que se cortan formando picos.
El que se sobrepone a otro de mayor rosca. Muy común en el románico.
El que está formado por lóbulos yuxtapuestos.
El que tiene tapiada su luz.
Aquel cuya flecha es mayor que la semiluz..
El que es más ancho hacia la mitad de la altura que en los arranques.
El que consta de varias porciones de circunferencia tangentes entre sí y trazadas desde distintos centros.
El muy rebajado y con una escotadura en el centro de la clave, que lo hace semejante a un pabellón o cortinaje.
El que une en diagonal dos ángulos en la bóveda por arista.
El que es menor que la semicircunferencia de su radio.
Arco formado por tres lóbulos o segmentos cóncavos.