La Casa Bofarull es el edificio civil más representativo de la obra de Jujol
en la provincia de Tarragona. El colaborador de
Gaudí
realizó una reforma total entre los años 1914-31 en el edificio rural
preexistente, con la intención de "eliminar el aspecto descuidado de la
casa y ennoblecerla" según escribió el propio hijo del arquitecto. El eje
central de la casa está constituido por la torre de planta cuadrada,
coronada por una estructura de cerámica sostenida por cuatro pilares y
rematada por un ángel sin alas, desmontado en 1936 por su carácter
religioso. El ángulo más a poniente del edificio se alza un torreón coronado
por cuatro cantones, abriéndose en este espacio balcones con fantásticas
barandillas metálicas y ventanas en esquina. Otras ventanas se enmarcan
con molduras decoradas con interesantes esgrafiados. En la fachada
posterior se construye una galería de arcos de herradura ojivales,
empleando ladrillos y frágiles columnillas, dotando a este espacio de un
aspecto historicista utilizando un lenguaje híbrido entre goticista y nazarí.
La fachada principal de la casa se orienta al oeste, destacando la puerta
de acceso, que presenta arcos de medio punto de estilo románico
primitivo, con una inscripción -Ave María- en la arquivolta externa.