El conjunto episcopal de Egara (actual Tarrasa, en el Vallés Occidental), cuyo origen como lugar de culto se remonta al siglo IV, está formado por tres edificios: San Miguel, Santa María y San Pere. La iglesia de San Miguel posiblemente tendría un uso bautismal o martirial. La cúpula está sostenida por ocho columnas con capiteles aprovechadas de construcciones anteriores. En el interior del ábside encontramos unas interesantes pinturas murales.