Primogénito de
Carlos II el Malo, hereda el trono en 1387. Unos años antes había emparentado con
Leonor, la hija de
Enrique II de Castilla. El gobierno de este monarca se caracterizó por sus buenas relaciones con el resto de los reyes de su tiempo. Prueba de ello es que sus homólogos le nombraron árbitro para que mediase en sus discusiones. Por tanto, la paz fue la nota dominante en su reinado.
El Noble, que así fue como le apodaron, logró un reino próspero y rico gracias a sus reformas administrativas. Bajo su mandato se construyeron magníficos palacios como el de Olite y Tafalla. Carlos y su esposa tuvieron cinco hijos, de los cuales murieron dos varones. Su sucesor en el trono fue su nieto
Carlos, hijo de
Blanca y
Juan II.
Gracias a carlos el Noble se unificó la ciudad de Pamplona, dividida en tres barrios, lo que provocaba frecuentes disputas.