Capítulo CXVII

Época:
Inicio: Año 1 A. C.
Fin: Año 1 D.C.

Antecedente:
CRÓNICA DE LOS REINOS DE CHILE

(C) ARTEHISTORIA



Comentario

Capítulo CXVII

Que trata de lo que hicieron los indios en el alzamiento habiendo muerto al gobernador y a todos los españoles que con él entraron
Viéndose los indios tan victoriosos con los españoles, habiendo muerto cincuenta y un español, no pocos soberbios estaban, pareciéndoles que ya no había cristianos que los resistiesen. Hicieron una junta muy grande y vinieron todos los señores y prencipales de toda la tierra. Hicieron esta junta en el pueblo de Tocapel y allí hicieron grandes convites, y pareciéndoles que era necesario de nombrar un señor a quien obedeciese y les mandase en las cosas de la guerra de los españoles, y juntos estos señores, les pareció bien.
Se levantaron Colocolo, que era señor de seis mil indios, y Pailaguala, que era señor de cinco mil indios, y Paicaví, señor de tres mil indios. Illecura, señor de más de tres mil indios, y Tocapel, señor de más de tres mil quinientos, y Teopolicán, señor de cuatro mil indios. Aillacura, señor de más de cinco mil indios. Todos estos señores que he dicho, había entre ellos gran diferencia, porque cada uno particularmente lo pretendía y había grandes desafíos.
Y viendo Millarapue, que era señor de más de seis mil indios, la discordia que había entre los demás señores y por ser viejo no pertenecía a él aquel cargo, llegado a ellos, les dijo que callasen y que les rogaba le oyesen. Y así lo hicieron. Y les habló en esta manera:
"¿Cómo, hermanos y amigos, yendo como vamos y de victoria contra nuestros enemigos, y que los que quedan ya no son parte a resistir nuestras fuerzas, por qué permitís que haya entre nosotros discordias? Yo quiero dar mi parecer, porque ya no soy para otra cosa, si aprovechare".
Y mandó traer un trozo de palo grande y pesado, que bien tenía un indio que levantarlo del suelo. E díjoles que allí quería él ver las fuerzas de cada uno e no en los desafíos, y que el que más tiempo aquel trozo en los hombros trujese fuese general y de todos obedecido.
E todos los señores e indios dijeron que era buen parecer y así lo otorgaron que estarían por ello. Y el primero que tomó el trozo fue Manigalgo y lo trujo seis horas. Y dejado lo tomó Colocolo y le trajo medio día. Y luego lo torno Pailaguala que lo trujo doce horas. Y luego lo tomó Paicaví y lo trujo un día entero. Y dejado lo tomó Illacura y le trajo un día y casi media noche. Y dejado lo tomo Aillacura y le trajo un día y una noche. Y luego lo tomó Tocapel y le trajo día y medio. Y éste tenía cierto que había de ser general. E dejado lo tomó Teopolicán, indio dispuesto, membrudo e robusto e tuerto del ojo izquierdo, y trujo el trozo dos días y una noche.
Y visto por todos los señores, fueron espantados y maravillados de ver las fuerzas de Teopolicán y con la ligereza que traía aquel trozo tan pesado. Fue luego recebido por todos los señores indios de toda la tierra. Hizo sus capitanes. Hizo a Lautaro, el que tengo dicho que se pasó cuando mataron al gobernador, su general, y le dio tres mil indios, e no poco belicoso contra los españoles.

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