Francisco de Goya y Lucientes
Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid)

Leandro Fernández de Moratín

Autor: Francisco de Goya y Lucientes
Fecha: 1799
Museo: Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid)
Características: 73 x 56 cm.
Estilo:
Material: Oleo sobre lienzo
Copyright: (C) ARTEHISTORIA

Leandro Fernández de Moratín

Comentario

Leandro Fernández de Moratín había nacido en Madrid en 1760; su padre - Nicolás Fernández de Moratín - destacado poeta y dramaturgo, le inculcó la afición a la lectura en sus años mozos, aunque se iniciara en la labor de orfebre con un tío. Con 27 años es elegido secretario de Cabarrús y viaja por diferentes países europeos. Se dedicará durante diez años a sus quehaceres dramáticos, especializándose en una comedia de base realista y sentido pedagógico muy en sintonía con la ideología de la Ilustración. Los matrimonios de conveniencia - que el propio Goya criticara en La Boda o en los Caprichos - será uno de sus temas favoritos, destacando El sí de las niñas o El viejo y la niña. En La comedia nueva o El café hace una sátira del teatro postbarroco español. Interesado también por la poesía, realizó en torno a cien composiciones en las que muestra sus desahogos personales. Don Leandro se situó en 1808 junto a José I por lo que es sometido a juicio al regreso de Fernando VII, saliendo absuelto. En 1816 se traslada a Francia por temores inquisitoriales, regresando en 1820 para volver a Burdeos donde falleció en 1828. Goya realizó dos retratos de su buen amigo Moratín: éste que aquí observamos y otro en 1824, cuando ambos estaban exiliados en Burdeos. La figura del dramaturgo parece salir de un fondo tenebroso, recordando a Rembrandt en el juego lumínico. La luz impacta en el rostro de don Leandro, mostrándonos abiertamente su carácter reservado e inteligente, apreciándose la acidez crítica de sus comedias en sus ojos despiertos. La vestimenta oscura acentúa aun más la claridad del rostro y le sitúa en la órbita del futuro Romanticismo. La factura suelta y empastada de Goya demuestra la rapidez a la hora de trabajar del pintor, y en especial la cercanía con el literato gracias a la presentación de ambos por parte de Jovellanos.