Rembrandt
Colección Particular

Profeta Balaam y su burra

Autor: Rembrandt
Fecha: 1626
Museo: Colección Particular
Características: 63 x 46´5 cm.
Estilo: Barroco Centroeuropeo
Material: Oleo sobre tabla
Copyright: (C) ARTEHISTORIA

Profeta Balaam y su burra

Comentario

En esta escena juvenil de Rembrandt se recoge una historia del Antiguo Testamento (Números, 22; 21-36) protagonizada por Ballam, adivino de Mesopotamia llamado por el rey moabita Balac para maldecir al pueblo de Israel. Balaam corrió presto a la llamada del monarca lo que encendió la cólera de Dios, enviando a un ángel para que cortara el paso del adivino y su burra. El animal, al contemplar al ángel con la espada desenvainada, abandonó el camino varias veces, siempre perseguida por el ángel. Balaam fustigaba con su vara a la burra cada vez que tomaba un camino diferente hasta que Dios habló por boca del animal diciendo: "¿Que te he hecho yo para que me hayas pegado por tres veces?". Balaam respondió al asna: "Porque te burlas de mí. Si tuviera a mano una espada, ahora mismo te mataba". Tras el diálogo, Dios abrió los ojos de Balaam y vio al ángel apostado en el camino con la espada desenvainada; tras explicarle el ángel lo que había ocurrido, el profeta reconoció sus pecados y admitió decir a Balac lo que el ángel quisiera. En lugar de maldecir a los israelitas, les bendice y presagia victorias futuras.La obra de Rembrandt está inspirada en su maestro Pieter Lastman, aportando una expresividad más acentuada. Los gestos resultan casi forzados y las figuras ocupan todo el espacio. Balaam alza su brazo para fustigar a la burra mientras ella se retuerce para hablar con su dueño; el ángel se acerca a ambas figuras mientras los príncipes de Balac observan la escena subidos a sus caballos. Un paje oculto por la sombra en la zona de la derecha completa la nómina de personajes. La iluminación dorada será ya una característica de Rembrandt, destacando los detalles de los vestidos del profeta, ataviado a la moda oriental. En primer plano encontramos referencias a la vegetación, creándose una perfecta distribución del espacio en planos paralelos para crear la sensación de profundidad. El colorido es ligeramente monótono, abundando los ocres, amarillos, sienas y marrones, animados por el rojo y el blanco. Tratándose de una obra juvenil, se pone de manifiesto la genialidad del artista a lo largo de toda su carrera.

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