Antemio de Tralles

Iglesia de Santa Sofía (Estambul, Turquía). Cúpula

Autor: Antemio de Tralles
Fecha: Siglo VI
Museo:
Características:
Estilo: Alta Edad Media
Material:
Copyright: (C) ARTEHISTORIA

Iglesia de Santa Sofía (Estambul, Turquía). Cúpula

Comentario

Los arquitectos encargados de la construcción de la iglesia de Santa Sofía, Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto, idearon un modelo completamente original, capaz de dar una respuesta adecuada a un recinto de grandes dimensiones: un recinto de más de mil metros con una cúpula de 31 metros y que no se apoya sobre muros sólidos sino que está suspendida en el aire. Sobre los pilares principales, que determinan un cuadrado de 44 metros de lado, se tendieron cuatro grandes arcos, los de los lados norte y sur embebidos en los muros laterales de la nave y apenas perceptibles desde el interior, pero fuertemente marcados en el exterior por encima del tejado. Sobre los vértices de los arcos y las cuatro pechinas irregulares que los unen, se alza la cúpula principal, una concha gallonada por cuarenta nervios y cuarenta plementos curvos, reforzada en el exterior mediante cuarenta nervaduras cortas, colocadas a estrechos intervalos y que enmarcan pequeñas ventanas. Para contener los empujes centrífugos de la cúpula, Antemio e Isidoro adoptaron una solución distinta para el eje este-oeste que para el norte-sur. De este modo, dispusieron delante y detrás de la cúpula central dos semicúpulas del mismo diámetro que la principal y que descansan, a su vez, en dos pequeños nichos, conformando un sistema de contención coherente y eficaz. En el eje transversal la solución es distinta; remite a muros tímpanos horadados que coronan un juego de arcadas apoyadas en columnas en los dos pisos. En el piso bajo, cuatro enormes fustes forman visualmente una especie de velo que define el espacio; en el superior, las seis columnas sostienen el tímpano, produciendo una impresión de notable ligereza. Detrás de estas columnatas, tanto en el lado norte como en el sur, se extienden dos galerías superpuestas, cubiertas con bóvedas de aristas. Allí, dos poderosos pilares sirven para contrarrestar los empujes de la cúpula central.