La Atenas de Pericles

Fecha: Lugar: Atenas



Comentario

Cuando en el año 460 antes de Cristo Pericles se hace con el poder, su primer objetivo será hacer de Atenas la ciudad más importante de toda la Hélade.Para ello pondrá en marcha un ambicioso plan de renovación arquitectónica de la ciudad, que tiene en la Acrópolis su punto culminante. La Acrópolis se levanta en una colina situada en el centro del valle de Atenas, como una fortaleza natural semicircular. En este santuario se concentran los principales edificios de culto.
El acceso a la Acrópolis se realiza a través de los Propileos, levantados por Mnesikles por orden de Pericles entre los años 437 y 431 a.C. Dos terrazas superpuestas, divididas por un corredor transversal con columnas jónicas, daban lugar a cuatro estancias rectangulares.
El templo de Atenea Nike fue construido a partir del año 421 a.C. Calícrates fue el encargado de los diseños, resultando un pequeño edificio de orden jónico de gran belleza.
Iktinos y Calícrates son los responsables del Partenón, el templo dedicado a la diosa Atenea Partenos, la protectora de la ciudad. Se trata de un templo dórico, con ocho columnas en sus frentes principales y todo su perímetro rodeado también con dos filas de columnas. Realizado en mármol blanco del Pentélico, se construyó entre los años 448 y 438 antes de Cristo. En su decoración trabajó el mejor escultor del momento, Fidias, diseñando las metopas, el friso de las Panateneas y los frontones, creando buena parte de las mejores muestras del arte clásico.
El Erecteion fue construido por Mnesikles entre 421 y 406 a.C. Se encuentra en el lado septentrional de la Acrópolis y estaba consagrado a Atenea y Poseidón. El edificio, de estilo jónico, se adapta perfectamente a la orografía natural de la colina. En su lado meridional se alza el Pórtico de las Cariatides. Seis jóvenes vistiendo el peplo dórico sostienen el entablamento con un capitel en forma de cesto, constituyendo una rítmica composición atribuida a un discípulo de Fidias.
En el Museo de la Acrópolis se encuentran las piezas halladas desde mediados del siglo XIX, durante las excavaciones y las obras de restauración llevadas a cabo en la colina sagrada. Destacan especialmente las piezas de escultura, que nos ofrecen un amplio panorama desde la época arcaica hasta el helenismo.
A los pies de la Acrópolis, en su lado meridional, se encuentra el teatro de Dionisos, el primer edificio teatral del mundo, levantado en diferentes fases. En su cavea hay una capacidad para 17.000 espectadores y allí fueron representadas las obras de los principales dramaturgos clásicos. Con sus 163 metros de largo, el Pórtico de Eumenes enlaza este edificio con el Odeón de Herodes Atico. El pórtico contaba con dos pisos de columnas dóricas en la fachada y jónicas en el interior. El Odeón fue construido en el siglo II de nuestra era gracias a Herodes Atico, importante exponente de la cultura ateniense que destinó gran parte de su patrimonio a embellecer su ciudad.
En el lado noreste de la colina de la Pnyx se reunía la asamblea popular, la suprema institución de la democracia ateniense. Desde el altar esculpido en la roca, los políticos y oradores daban los discursos a los 6.000 ciudadanos.
En la zona sureste de la Acrópolis nos encontramos la tranquila colina de las Musas, plagada de pinares. En su cima se encuentra el Monumento sepulcral en honor a Cayo Julio Antíoco Filopapo. Construido en el año 119 a.C., con él los atenienses quisieron demostrar su gratitud a este generoso ciudadano de origen sirio que enriqueció la ciudad construyendo importantes edificios.
Otra de las colinas que constituyen la ciudad de Atenas es el monte Licabeto, de 277 metros de altura, en cuya cima se alza la capilla de san Jorge, construida en 1834 con motivo de la elección de la ciudad como capital del nuevo Estado griego. Las vistas panorámicas desde esta colina son espectaculares.
El Agora era el centro de la vida pública, el lugar de asamblea de los atenienses con ocasión de los eventos políticos, económicos, religiosos o culturales. El edificio que destaca en la colina es el templo de Hefestos y Atenea, construido en mármol del Pentélico en el año 449 a.C.
A sus pies se alzaban la Stoa de Zeus, el Bouleuterion y el Metron, importantes edificios públicos. El lado oriental del ágora está delimitado por la Stoa de Atalo, una impresionante construcción de 116 metros de largo por 20 de ancho. La iglesia de los Santos Apóstoles fue edificada en el siglo XI y presenta planta de cruz griega con cuatro columnas centrales.
No lejos del Agora, en dirección noroeste, se encuentra el antiguo Cementerio del Cerámico. El lugar debe su nombre a Céramo, héroe de los alfareros que habían montado en este lugar sus talleres. La utilización de este espacio para sepulturas individuales comenzó en el tercer milenio antes de Cristo, continuando su uso como lugar de enterramiento hasta el año 86 a.C., momento en que Sila saqueó la ciudad.
En el siglo I de nuestra era Atenas pasó a ocupar un importante lugar en el Imperio Romano. El Agora romana se convertía en el centro de las actividades comerciales de la ciudad hasta el siglo XIX. Se trata de un espacio cuadrado al que se accedía por la puerta de Atenea Aquergetis y que se cierra con la Torre de los Vientos, una pequeña construcción octogonal que contenía un reloj hidráulico y que se coronaba con una veleta de hierro.
El emperador Adriano financió importantes obras en Atenas. En su honor se levantó el Arco que lleva su nombre, que separaba la antigua ciudad de Atenas y el nuevo barrio creado por el emperador romano. Pero la gran obra de esta época es el Templo de Zeus Olímpico. Su construcción fue promovida ya en el siglo VI a.C. pero no se construyó definitivamente hasta el año 131 de nuestra era.
Se trata de uno de los templos más grandes de su tiempo, con 108 metros de largo por 41 de anchura y nada menos que 104 espectaculares columnas corintias alrededor de las que hoy sólo quedan 15 en pie.
Buena parte de las piezas más importantes de la cultura clásica griega se conserva en el Museo Arqueológico Nacional, fundado en el siglo XIX. Sus colecciones abarcan más de 3000 años de civilización helénica, desde la época prehistórica hasta el momento de máximo esplendor cultural griego.
En el año 51 llegó a Atenas san Pablo para predicar el cristianismo, configurándose en la ciudad una importante comunidad cristiana que no paró de crecer. En el siglo VI todos los antiguos templos de Atenas se convirtieron en iglesias. De las iglesias bizantinas de Atenas actualmente apenas se conservan unas cuantas de las 200 mencionadas por los viajeros del siglo XVIII. Se trata de pequeños pero proporcionados edificios que presentan similares características, con planta de cruz griega y cúpula.
En 1834 Atenas es declarada capital del reino de Grecia. Arquitectos griegos y extranjeros fueron los encargados de transformar la ciudad, eligiendo para los nuevos edificios el estilo que reproduce fielmente los elementos de la arquitectura clásica.
La Universidad fue construida por Christian Hansen entre 1839 y 1864, optando por el jónico para su fachada principal.
Theophile van Hansen es el responsable del diseño de la Academia, construida entre 1859 y 1885. Van Hansen también será el autor del proyecto de la Biblioteca Nacional, financiada por Panaghiotis Vallianos, cuya estatua decora la entrada, a la que se accede por una doble escalinata.
El Zappeion domina la parte central del parque que lleva su nombre. Centro de importantes eventos, fue finalizado en 1888 según los diseños de Boulanger, modificados por Van Hansen.
También en el siglo XIX se realizaron las obras de restauración del Estadio de las Panateneas, construido durante el gobierno de Licurgo, en el año 330 a.C. Fue recubierto con mármol del Pentélico con ocasión de las Olimpiadas de 1896, las primeras de la era moderna.
Serán también las Olimpiadas de 2004, las primeras del nuevo milenio, el reto al que se enfrenta la nueva Atenas para convertirse, como en tiempos de Pericles, en el centro del mundo, aunque sólo sea por unas semanas.

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