Alejandro Magno

Fecha: Fecha: 3.500 a. C. - 200 d. C.



Comentario

Cuando el gran Alejandro alcanzó las orillas del Indo consiguió crear el mayor Imperio de la Antigüedad. Sin embargo, sus sueños fueron efímeros, pues a su muerte se disgregó su territorio, aunque la civilización griega pudo extenderse hasta los confines conocidos, inaugurando el Mundo Helenístico que alcanzará, más tarde, a Roma.

Habían transcurrido poco más de 2000 años cuando la civilización egea inició su desarrollo en la isla de Creta. Paralelamente se desarrollaban en el continente heleno las culturas troyanas y micénicas, alcanzando un grado de civilización muy elevado. La famosa Guerra de Troya, cantada por Homero, abrirá paso a la Época Oscura, donde se establecerán las bases de la Época Arcaica, momento en el que Grecia manifiesta por primera vez la dualidad entre sus dos principales ciudades: Atenas y Esparta.

Los tiranos y las oligarquías se van a enfrentar contra los persas en las Guerras Médicas del siglo V a.C., hecho que sirve de transición a la Época Clásica. El imperialismo de Atenas provocará las Guerras del Peloponeso, haciendo buena la frase de Homero "los hombres se cansan antes de dormir, de amar, de cantar y de bailar, que de hacer la guerra". Tras la pérdida de protagonismo ateniense, Macedonia empieza a despegar con Filipo, el padre de Alejandro. Su rápida intervención en Grecia permitirá hacerse con la hegemonía helénica, permitiendo a Alejandro la conquista de Asia.

Las aportaciones del mundo griego a la cultura son casi innumerables, desde la filosofía al teatro, pasando por la poesía, la arquitectura, la escultura, la música o la danza. Roma beberá directamente del helenismo y en el Renacimiento la cultura griega alcanzará su momento de máximo apogeo, recuperado en el Neoclasicismo, donde todos los edificios serán una reproducción casi exacta del Partenón.